sucesos
Valencia, 5 de Enero de 1998


 

Editorial
Notitarde
C.A.

El dos de enero no circuló la prensa nacional

A 40 años del inicio de la lucha contra el general Marcos Pérez Jiménez

Caracas, enero 04.- Hace cuarenta años, un 2 de enero, no circuló la prensa nacional, constituyéndose éste en uno de los tantos gestos de solidaridad con el movimiento de liberación que culminó el 23 de enero del 58, en el derrocamiento de la dictadura.

La cuenta regresiva para el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez comenzó el primer día del año. Aún cuando desde meses antes el aire de libertad pugnaba ya por salir en los espacios, anchos y generosos, de la patria.

El amanecer del 1 de enero de 1958, la población capitalina sintió alterado su sueño, el cual todavía albergaba los rezagos de las festividades de fin de año, pero en el que yacían latentes motivos de lucha por liberar al país.

Esta perturbación surcaba los cielos. Varios aviones militares sorprendieron a la ciudadanía al volar simultáneamente sobre Caracas y hacer fuego sobre el Palacio de Miraflores, en el campo de aviación de La Carlota y sobre La Planicie, sede del Ministerio de la Defensa.

El alzamiento original provenía de los cuarteles y de la Fuerza Aérea con sede en la ciudad de Maracay. Era el inicio del fin de diez años de sombra.

En Caracas, la recepción de año nuevo prevista por el gobierno, fue inmediatamente suspendida y aplazada para el 5. El cuerpo diplomático, diputados, senadores y demás funcionarios gubernamentales que se dirigían al palacio presidencial, se encontraron con que los alrededores de Miraflores y el edificio de la Secretaría de la Presidencia de la República estaban rodeados de tanques y tropas.

Al tiempo que cesaban las incursiones de los aviones, comenzó a escucharse la emisora de Maracay transmitiendo noticias del comando de las Fuerzas de Liberación Nacional invitando a los ciudadanos a respaldar el movimiento armado. Por su parte, la Radiodifusora Nacional transmitía a intervalos los comunicados del gobierno, para finalmente a las 10:00 de la noche, Pérez Jiménez dirigirse a la población notificándole el control absoluto de la situación.

Esta primera tentativa culminó con la toma de la plaza de Maracay por las fuerzas gubernamentales y los sublevados encontaron asilo en Colombia.

Desde los primeros instantes, se habló de la detención del general Hugo Fuentes, del coronel Castro León y de otros oficiales. Más tarde se confirmó la versión.

Paralelamente al desarrollo de estos sucesos, los periodistas de Caracas, atendiendo al llamado de los aviadores sublevados declararon la huelga, por lo cual el 2 de enero no circuló la prensa. Luego, los periodistas fueron obligados a regresar al trabajo.

Con anterioridad había sido detenido el propietario de Ultimas Noticias, La Esfera y Elite, Miguel Angel Capriles. Los directivos de Elite y Ultimas Noticias, Oscar Yañes y Emiro Echeto La Roche, respectivamente, se vieron precisados a buscar asilo en la embajada de Bolivia.

Los agentes de la Seguridad Nacional invadieron las redacciones e impusieron la publicación de notas editoriales redactadas en la oficina de prensa del Ministerio de Relaciones Interiores contra el movimiento del primero de enero.

Si bien es cierto que volvió la calma, ésta era aparente. El 10 de enero insurgió un nuevo movimiento, el de las fuerzas navales. El Estado Mayor, a cuyo frente se encontraba el general Rómulo Fernández, manifestó a Pérez Jiménez que estaba de acuerdo con las peticiones de la Marina y que creía conveniente la reorganización del gobierno.

El día 11 se anunció la constitución de un nuevo gabinete integrado entre otros, por Relaciones Interiores, general Luis Felipe Llovera Páez; Relaciones Exteriores, Carlos Felice Cardot; Hacienda, José Giacopini Zarraga; Educación, general Néstor Prato; Justicia, Héctor Parra Márquez; Defensa Nacional, general Rómulo Fernández, y gobernador del Distrito Federal, capitán de Navío, Oscar Ghersi Gómez.

La presencia de un militar en la cartera de educación y del principal artífice del plesbicito del 15 de diciembre, donde fue ratificado Pérez Jiménez en la jefatura del gobierno, provocaron nuevo repudio de todos los sectores sociales sumados a la lucha.

Pero los espacios, otrora dueños del miedo, fueron ganados al coraje, entusiasmo y decisión de la población, que leía con verdadero fervor los volantes impresos y multigrafiados de la Junta Patriótica, la cual era desconocida para la mayoría de la ciudadanía hasta el 23 de enero, comienza a cobrar mayor fuerza la agitación general. El 14 de enero, el gobierno recibe un impacto de grandes repercusiones al conocer el manifiesto de los intelectuales, cuyo contenido contempla ocho peticiones, además es firmado por personalidades, como Mariano Picón Salas, Francisco de Venanzi, Oscar Machado Zuloaga, Martín Vegas y otros muchos profesionales, escritores, artistas, profesores, maestros, dirigentes sindicales y la directiva de la asociación venezolana de periodistas.

La agitación estudiantil y universitaria, la cual se inició en noviembre antes del plesbicito, vuelve a surgir con la apertura de los liceos. Todos los días se producen manifestaciones que son reprimidas implacablemente, pero lejos de detener su acción, la reaviva.

El descontento es general y toma forma definitiva. La Junta Patriótica llama a huelga el 21 de enero. En un nuevo ardid del gobierno trata de confundir a la población y en nombre de los miembros de la junta, la aplaza para el jueves, con esto sella su suerte, pues fue precisamente en esta fecha cuando cede a las presiones y cae la dictadura. (Venpres)

 


Home - Página Principal

Valencia | País | Economía | Internacional | Deportes | Sucesos

Titulares | Notitarde De La Costa

e-mail director | e-mail editor on-line | e-mail periodistas