La reina no se interesa
Miguel Conde
Hasta hace poco, la gente con la que tropiezo en la
calle solía saludarme con una pregunta: "Cómo está
la vaina?". Ahora me saluda con otra pregunta: "Qué dicen
las encuestas?".
En tiempos de elecciones, las encuestas se ponen de moda y resulta comprensible
el interés que suscitan en la gente. También comprendo la
desconfianza que están suscitando ahora: las encuestas, que las hay
para todos los gustos, se presentan confusas, como una brújula de
eje desconectado que apunta inestable hacia todas partes.
La confusión es tan abrumadora que hasta la señorita Sáez,
siempre radiante y serena bajo la protección benefactora de las encuestas
que pagaban desde Miami sus amigos banqueros, ha empezado a sentirse perturbada.
Ha confesado, por lo menos, que las encuestas han dejado de interesarle.
Sobre todo aquellas encuestas que han empezado a registrar sesgos desfavorables.
"A mí no me interesa lo que digan las encuestas. Yo creo
en lo que me dice mi pueblo", dijo ciertamente una señorita
Sáez toda confundida, cuando los periodistas le informaron que el
buen viento de las encuestas se le estaba volteando.
Creo entender a la señorita Sáez: las encuestas nada más
son respetables cuando son favorables. Cuando se ponen adversas dejan de
interesar.
También Miguel Henrique Otero, Director de El Nacional y comprometido
en alma y hacienda con la candidatura de la señorita Sáez,
cuando se entera de la adversidad de las encuestas, aplica la solución
conocida: si la realidad es fea, basta con romper el espejo que la refleja.
O se inventa otra encuesta.
Eso fue exactamente lo que hizo el señor Otero la semana pasada,
después de verificar que la candidatura de la señorita Sáez
seguía derrumbándose en las encuestas: de algún sombrero
de copa de mago de templete, sacó una encuesta tan vieja como el
mes de septiembre del año pasado y se puso a decirle a los desprevenidos
lectores que la señorita Sáez tenía 37 puntos. Y que
Chávez, Salas y Fermín apenas sumaban 29 puntos.
Antes se decía que cada pulpero alaba su queso, y por eso puedo
justificar que el señor Otero le invente bondades al suyo. Digo,
al "queso" de la candidatura que más le sirve. Pero ocurre
que otras encuestas más frescas, de este mismo mes y no del viejo
septiembre, están diciendo otra cosa y largamente distinta.
Hay encuestas más frescas
También antes se decía que al cliente hay que respetarlo
y servirle mercancía que no esté averiada. Y eso es lo que
hacemos ahora: en la encuesta de CVI, que es una encuesta más fresca
y respetable (mide la semana del 25 de enero al 31 de enero), la señorita
Sáez sigue bajando hasta situarse en un 18 por ciento de aceptación
electoral. 4 puntos menos con respeto a la semana anterior.
En el segundo lugar se coloca Hugo Chávez, con 8,6 puntos. Sigue
Claudio Fermín, con 8,1 puntos. Y luego Salas Römer, con 5,7
puntos.
Pero también conocemos de una segunda encuesta, ordenada y publicada
por Reporter, el acreditado diario económico de Caracas, cuyos resultados
no difieren mucho de los que verifica la encuesta de CVI. Allí se
puede leer que la señorita Sáez se adjudica 16,5 puntos. Claudio
Fermín obtiene 10,3 puntos. Hugo Chávez se pone en 7,1 puntos.
Y Salas Römer registra 7 puntos.
Hay una tercera encuesta que se mandó a hacer Copei, pero cuyos
preocupantes resultados desaconsejaron su publicación. Apenas se
sospecha que, después de leer esa encuesta, Luis Herrera y Donald
Ramírez empezaron a sentirse muy mal del estómago. Tan enorme
ha debido ser el malestar de esa encuesta que hasta cambiaron el discurso:
ahora ambos se pusieron de acuerdo para anunciar que Copei no lazará
candidato presidencial antes de abril y que no pase antes por una consulta
a la base.
Ignoro si en AD han hecho encuestas por estos días. Pero es evidente
que la gente de Alfaro sabe algo de las preocupaciones en Copei y del derrumbe
en las encuestas de la señorita Sáez, porque de repente los
adecos que quedan han empezado a entusiasmarse con lo que ya se daba por
imposible: con una candidatura de partido.
Cierto, lo acaba de anunciar Arístides Hospedales, que es el vicario
de Alfaro, lo repite Celio Celli en Valencia y lo confirman todos los rumores
de mostrador: en AD están pensando en lanzar la candidatura emergente
de Luis Eduardo Martínez, el gobernador de Monagas a quien, no se
sabe por qué, apodan "El burro".
Algunos dirán que al señor Martínez lo conoce muy
poca gente. Pero, a juzgar por lo que están diciendo las encuestas,
cualquier burro tapao también tiene oportunidad.
Oído en privado:
*** Veamos si entiendo esto: Donald Ramírez proclama primero que
Copei debe deslindarse de AD. Luego se viene a Valencia y afirma que "el
enemigo no es AD sino los Salas". En el interín se anuncia un
acuerdo AD-Copei para repartirse posiciones en el nuevo Consejo Nacional
Electoral. Confieso que no descifro nada en esa política. Pero los
dirigentes de Copei en el municipio Carlos Arvelo de Carabobo que son más
listos, entendieron que entre AD y Proyecto Carabobo hay "una conchupancia".
*** Dice Celio Celli: "AD tiene la fuerza suficiente para ganar
las elecciones en Carabobo con candidato propio. Pero prefiere resignar
en favor de una alianza que sirva a los intereses del pueblo". Mi estimado
Celio, yo también tengo la fuerza para creerte eso, pero cómo
me cuesta! Seamos sinceros: Si AD estuviera segura de ganar elecciones con
candidato propio no estaría hablando de alianzas ni de frentes. |

*** Leo que el Contralor de Carabobo, José Díaz Marval,
presentó su Memoria y en el mismo acto denunció la existencia
de "funcionarios que han obtenido fortuna en forma mágica".
No pretendo polemizar con lo que el Contralor Díaz Marval cree ver
y supongo que posee pruebas para sostener esa denuncia. Pero me hago una
pregunta que creo legítima: por qué el Contralor no es más
preciso y, en lugar de lanzar sospechas sobre todo el mundo, identifica
a los denunciados con nombre y apellido? |
*** Ultimamente, el alcalde Paco Cabrera se le ve muy a menudo por Maracay.
En los mediodías, sus gustos gastronómicos los resuelve en
restaurantes de la capital aragüeña. Y alguien intenta una explicación:
al alcalde Cabrera le entusiasma más la comida de Aragua que la de
Carabobo. Tal vez.

*** Se me dice que Antonio Toro renunció a la Comisión electoral
de Copei en Carabobo porque no digiere un plan que se han ideado para liquidar
de una vez la ofensiva del joven Domingo Bacalao. La cosa tiene sentido,
aunque no es muy respetable: Bacalao está entusiasmando a las bases
de Copei en proporciones que incomodan a Migdalia García y Rubén
Pérez Silva.
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*** Hay que decirlo: no es fácil escoger que fue lo peor del acto
del Día de la Juventud. De modo que, entre el espectáculo
electorero que el alcalde de La Victoria Ismael García pretendió
montar con la señorita Sáez y el pobre discurso empapado de
lugares comunes que la señorita Sáez pronunció, me
quedo con ninguno. Y en esa decisión no estoy solo. La gente que
asistió a los actos del Día de la Juventud en La Victoria
también encontró más razonable aplaudir al presidente
Caldera que morirse de la risa con un alcalde cometiendo payasadas oportunistas
para divertir a una reina de belleza convertida en salvadora de la Patria.
*** Se me dice que, gracias a la mediación inteligente y oportuna
del gobernador Didalco Bolívar y de Fetraragua, la indeseable crisis
creada irresponsablemente por el sindicato La Chispa en la empresa Texfin
de Maracay ha podido ser superada. Me alegra por los trabajadores que estuvieron
a punto de perder sus puestos de trabajo. Pero pienso que, para los trabajadores
de Texfin, lo más aprovechable de esa solución es lo que enseña:
que un sindicato gritón y dedicado a la improductiva tarea de quebrar
empresas resulta siempre más peligrosamente estúpido que honesto.
*** El derrumbe de la señorita Sáez en las encuestas, que
se acelera a medida que se acorta el momento electoral, le está enredando
el papagayo a sus seguidores en el Comité Nacional de Copei. La preocupación
es tan incisiva que el ex-Presidente Herrera y Donald Ramírez parece
que ya han comenzado a mirar para otro lado, y la semana pasada se metieron
en una reunión privada con el negro Fermín. Se entiende el
movimiento: si no hay pan, buenas son tortas y si se cae la catira, un negro
puede ser el reemplazo. También el oportunismo es una filosofía
política que no se para en vainas, digo, en pequeños o menudos
escrúpulos.
*** Y a propósito de desempeños políticos raros,
el ministro Carlos Tablante, para crearle problemas al MAS de Aragua, ha
decidido enfrentar al gobernador Didalco Bolívar. En esa ofensiva
ha anunciado su respaldo a varias candidaturas para la gobernación
de Aragua. Pero los observadores intuyen que la verdadera pretensión
de Tablante es fabricarle una candidatura a su esposa Margarita Tablante.
Esa intuición no es temeraria: en las pasadas elecciones, Tablante
lanzó a su esposa como candidata a diputada, pero no tuvo éxito.
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