
Juegos Olímpicos de Invierno Nagano '98
Hermann Maier conquistó su segunda
medalla de oro
Shiga Kogen, Japón, febrero 19.- El austríaco Hermann Maier
prosiguió su exhibición en los Juegos de Nagano '98 al ganar
su segunda medalla de oro, la tercera para Austria, de nuevo con gran autoridad,
en el gigante masculino, tres días después de haber sido primero
en el supergigante.
Maier, líder destacado de la Copa del Mundo, logró su segundo
título olímpico después de cubrir los dos recorridos
de la pista de Higashidateyama, en la estación japonesa de Shiga
Kogen, en un tiempo global de dos minutos, 38 segundos y 51 centésimas,
85 menos que su compatriota Stefan Eberharter, que fue segundo.
El suizo Michael von Gruenigen, gran dominador de esta disciplina durante
los últimos años, se tuvo que conformar con la tercera plaza,
con la que evitó un pleno austríaco, al relegar al cuarto
puesto, por sólo dos centésimas, a Hans Knauss.
La primera manga ya advirtió de lo que podía suceder, toda
vez que el italiano Alberto Tomba, una de las grandes atracciones de estos
Juegos de Invierno, no había conseguido completar el recorrido, saliéndose
antes del primer tiempo intermedio, "por arriesgar demasiado",
según manifestó en meta.
Maier, de 25 años, que hace sólo dos aún se ganaba
la vida trabajando de albañil y echándoles una mano a sus
padres en la escuela de esquí de su localidad natal, Flachau (Salzburgo),
ya había logrado el mejor tiempo en la primera manga, por delante
de otro austríaco, Christian Mayer -que marcó 48 centésimas
más-, y de Eberharter.
Todo indicaba que los austríacos iban a repetir el éxito
de las alemanas en la combinada, prueba en la que completaron el podio,
pero el otro Mayer, el de la "y", ganador de dos pruebas de la
Copa del Mundo esta temporada -en Alta Badía (Italia) y en Kranjska
Gora-, falló en su segunda bajada y descendió al noveno puesto.
Von Gruenigen bajó en dos centésimas la marca de Knauss,
pero el esloveno Jure Kosir, que había acabado cuarto en el primer
acto, también falló y bajó al quinto puesto final,
a 1:47 del supercampeón austríaco, apodado "el extraterrestre"
o "Hermann Monster" por su increíble capacidad física,
la misma que le sirvió para ganar el supergigante tres días
después de haber sufrido un espectacular accidente en la jornada
del descenso.
Sólo una tragedia impedirá que Maier se convierta, veintiocho
años después, en el segundo austríaco después
de Karl Schranz que gana la Copa del Mundo, en la que ya lleva diez victorias
-en su segunda temporada-. Después de una sensacional primera manga,
repitió mejor tiempo en la segunda y ganó con autoridad.
Con su nueva condición de doble campeón olímpico,
el austríaco podrá engrosar con nuevos contratos publicitarios
su ya jugosa cuenta corriente, en un país que vibra con el esquí
de la misma manera que en los países hispanoamericanos se vibra con
el fútbol. Ha pasado de poner ladrillos a contar millones. Los suyos.
Eberharter fue el otro triunfador de la jornada. A sabiendas de que el
primer puesto ya estaba concedido de antemano, logró la mejor clasificación
posible, el segundo.
Doble campeón del mundo en Saalbach-Hinterglemm '91, las lesiones
le habían apartado de la élite, a la que regresó después
de ganar, el año pasado, la Copa de Europa. Su vuelta ha sido triunfal
y, aparte de ser tercero en la Copa del Mundo, por detrás de otro
austríaco, Andreas Schifferer, ha logrado su mejor clasificación
olímpica, la novena medalla alpina para su país.
TIMMER GANO EN LOS 1.000 METROS
La holandesa Marianne Timmer sumó su segundo oro de los Juegos
de Nagano con la victoria en los 1.000 metros de patinaje de velocidad,
prueba en la que batió el récord olímpico con su marca
de 1:16.51.
La estadounidense Christine Witty fue segunda, a 28 centésimas,
y la canadiense Catriona Lemay-Doan tercera, a 86.
Para las tres patinadoras del podio, la de hoy fue la segunda medalla
en Nagano, aunque sólo Timmer repite con el oro. La holandesa, además,
batió el pasado lunes el récord mundial de los 1.500.
Timmer contó ayer con la dificultad añadida de patinar
sin rival que le sirviera de referencia, puesto que su pareja, la alemana
Sabine Voelker, se cayó y abandonó en la segunda curva.
Tanto la ganadora como Christine Witty, medalla de plata, se quedaron
lejos de la plusmarca mundial que posee ésta en 1:15.43.
En cuanto a Lemay-Doan, de la que se esperaba que ganara sin dificultad
esta prueba, incluso con récord, no estuvo a la altura de las expectativas
que habían despertado sus grandes tiempos de los últimos meses.
GERG SORPRENDIO A COMPAGNONI Y LOGRO ORO EN ESLALON
La alemana Hilde Gerg sorprendió a la italiana Deborah Compagnoni,
que había sido la mejor en la primera manga, y se convirtió
en la nueva campeona olímpica de eslalon, prueba alpina disputada
en la pista de Mt.Yakebitai, en la estación japonesa de Shiga Kogen.
Gerg, que inició la segunda manga con 60 centésimas de
desventaja sobre Compagnoni -que en la primera sorteó las 57 puertas
del recorrido en un tiempo de 45 segundos y 89 centésimas-, supo
beneficiarse de los ligeros fallos de ésta y del trazado estrecho
de 63 puertas que diseñó su entrenador, Wolfgang Grassl, para
la bajada definitiva.
La germana ganó con un crono global de un minuto, 32 segundos
y 40 centésimas y capturó el tercer oro para Alemania, después
de los dos de Katja Seizinger en el descenso y en la combinada.
Gerg optimizó en el momento idóneo su progresión
en una disciplina en la que había logrado su primer triunfo en Copa
del Mundo el pasado 11 de enero, en la estación italiana de Bormio,
que acogió el suspendido eslalon de Maribor.
En la última prueba de esta modalidad disputada, en Are (Suecia),
había sido segunda, por detrás de Kristina Koznick, una de
las favoritas, que hoy se salió del recorrido en la segunda manga.
En la primera ya habían quedado fuera de combate la sueca Pernilla
Wiberg, última ganadora de la Copa del Mundo y campeona mundial de
esta disciplina en los mundiales de Sierra Nevada '96, y la neozelandesa
Claudia Riegler, otra candidata al triunfo que se salió en la parte
alta y que tuvo que conformarse con el consuelo de su novio, el austríaco
Thomas Sykora -uno de los favoritos para el eslalon masculino-, presente
en la competición.
Zali Stegall, que en la prueba inaugural de Park City (Estados Unidos)
ganó la primera carrera de Copa del Mundo para Australia, mantuvo
su tercer puesto provisional de la primera manga y logró el bronce,
la primera medalla olímpica de alpino y la segunda en Juegos de Invierno
en la historia de ese país.
Stegall nació en Sydney y a los cuatro años se trasladó
junto a sus padres a Francia, en donde comenzó a esquiar y a competir
en este deporte, antes de regresar a su país. Consumada especialista
en esta -su única- disciplina, la australiana perdió la forma
tras su éxito en Park City.
Durante los últimos meses se ha entrenado con las esquiadoras
alemanas y en Innsbruck (Austria) y ha logrado regresar a la élite.
Gerg esquió con la confianza que le proporcionó su medalla
de bronce en la combinada y logró un nuevo éxito para el esquí
alemán, cuya versión femenina es la réplica al equipo
masculino austríaco, que hoy también logró su tercer
oro, el segundo para Hermann Maier. (EFE)
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