De lunes a lunes
El Movimiento Al Socialismo y el instinto
La cosa se veía venir, y el Movimiento Al Socialismo (MAS) reunido
en Convención, y sin pedirles permiso a sus adversarios, decidió
apoyar la candidatura presidencial del ex comandante Chávez. También
el Copei de Luis Herrera y Donald Ramírez se pegó de la candidatura
de Irene Sáez, sin consultarle a nadie. Y todos aceptamos, o debemos
aceptar, que lo que es igual no es trampa y lo que es bueno para la pava
debe serlo también para el pavo.
Me explico: las reglas de todo juego, y la política debe observar
también las suyas, deben aplicarse con un mismo rasero sobre los
protagonistas, so riesgo de quedarse el juego sin principio ni fin. Creo
que eso está claro. Sin embargo, apenas terminada la Convención
masista, se escuchan por allí algunos alaridos de reprobación
moral que tienen muy poco de sinceridad y mucho de hipocresía.
En efecto. Para algunos observadores, que miran al MAS desde la adversidad
de la acera de enfrente y con sinceridad dudosa, ese acto resulta moralmente
objetable. Pero para otros, que entendemos la moral como una cosa y la política
como otra enteramente distinta, ese acto es justificable y comprensible:
el MAS también aspira a sobrevivir a esta severa estación
de desamor que persigue a los partidos, y la candidatura del comandante
Chávez, colocada por ahora encima de las encuestas, es un oportuno
pasaporte hacia la sobrevivencia.
De igual manera, Copei, como anotamos antes, se montó en la carreta
de la candidatura de la señorita Sáez, no porque cree en su
talento político y tampoco en sus credenciales académicas
para aspirar a la presidencia de una república, sino por puro instinto
de sobrevivencia: la señorita Sáez por largo tiempo también
estuvo encabezando las encuestas. Y podía esperarse de esa posición
el milagro de no morirse de olvido, de abandono electoral, en la víspera
anunciada.
Así que el MAS, que también sabe apreciar lo que le indican
sus sentidos, jugó del único modo en que podía hacerlo:
los sentidos de la vista y del oído le estaban diciendo a gritos
que apostara a la candidatura de Chávez, y con ese acto alargó
su sobrevivencia y le quitó a la buscada resurrección del
bipartidismo AD-Copei todas sus malas intenciones.
Hay que admitirlo, y con cierta gratitud: la operación del MAS
nos quita de encima el susto de una amenazante hegemonía de pesadilla
que se daba por olvidada. Confieso, en efecto, que me estaba costando dormir
desde que el señor Alfaro se puso a decir que la estabilidad y la
soberanía de este país no dependían de las Fuerzas
Armadas, sino de su partido. Ahora, liberado del peso de un amenazante futuro
de democracia de partido único, se puede creer que las opciones presidenciales
siguen siendo cuatro y todas con pareja oportunidad.
LO QUE DISGUSTA NO POLARIZA
Donald Ramírez le dijo el otro día a mi vecino Orel Sambrano
que una polarización electoral entre Alfaro Ucero y Chávez
"es humanamente imposible". Ignoro lo que quiso decir con "humanamente
imposible", cuando bastaba con decir imposible. Pero comparto más
su observación que sus cálculos, porque coincide con lo que
he venido diciendo en estas crónicas.
Entiendo, en efecto, que Ramírez asienta como imposible la polarización
Alfaro-Chávez, porque unilateralmente prefiere calcular y verse complacido
con la polarización Chávez-Sáez. Pero, si bien es acertado
en el primer caso, el deseo que se le derrama en el segundo caso es errático
como él solo o como una ilusión que nada tiene que ver con
la realidad. Para decirlo con sus propias palabras, la polarización
Sáez-Chávez es tan "humanamente" imposible como
la polarización Alfaro-Chávez.
Y la razón de esos dos imposibles humanos la proporciona el propio
Ramírez. Dijo él en su conversación con mi vecino Orel
Sambrano: "Luego de 40 años de democracia los partidos tradicionales
no tenemos ninguna autoridad moral para decir a los venezolanos que le den
oportunidad a uno de los nuestros para que se ocupe de la presidencia. La
gente sabe que los políticos somos responsables de todo lo que ha
pasado".
Estoy enteramente de acuerdo con eso, pero con una pequeña salvedad:
la culpa del desastre de país en que nos ha tocado vivir no son "40
años de democracia", sino cuarenta años de un colosal
fracaso político que nada más debe atribuirse a una dirigencia
partidista incompetente, muy poco honesta en la administración de
los bienes de la nación y con una noción sectaria y absolutista
de la función política.
Con toda seguridad, aunque se le olvidó decirlo en su conversación
con mi vecino Orel Sambrano, Donald Ramírez debe creer también
que AD y Copei son los principales depositarios de esa inmensa culpa. Y
también, como dice Ramírez, de esa inmensa falta de autoridad
moral para decirle a la gente por quién votar.
Consignada esta pequeña salvedad, no tengo nada que objetar a
la confesión del señor Ramírez y concedo que sus dudas
sobre una imposible polarización Alfaro-Chávez son tan respetables
como las que él no logra ver, pero que imposibilitan lo mismo una
indeseable polarización Chávez-Irene Sáez. En efecto,
y según la lógica de análisis empleada por Ramírez,
ni AD con Alfaro ni Copei con Sáez "tienen autoridad moral para
pedirles a los venezolanos una oportunidad más para que uno de los
suyos se ocupe de la presidencia". (sic).
Cierto, y creo haberlo dicho en la penúltima de estas crónicas:
en este momento los venezolanos han dicho, o están diciendo en las
encuestas, que no quieren saber nada de AD ni de Copei. Objetiva y obstinadamente,
los dos partidos juntos no suman 15 por ciento en las encuestas.
De manera pues que nada permite predecir polarizaciones en las elecciones
próximas. Y si se pensara en la posibilidad de alguna, no hay forma
de incluir las opciones de AD o de Copei. La razón es simple: la
gente no elige entre lo que no desea o no quiere.
Lo que intento decir, a mi muy modesta manera de ver las cosas, es que
es más fácil que la gente elija entre Chávez y un Salas
Römer que entre éstos y otras dos rechazadas cosas. No lo afirmo
yo, que siento más gusto por una mayor variedad de opciones electorales
con oportunidades parejas. Lo están diciendo a gritos las encuestas.
EN PRIVADO:
*** En la víspera de la convención del MAS, cuando todavía
se especulaba sobre lo que harían los convencionistas, el gobernador
Didalco Bolívar anticipó este resultado: "El MAS se parece
al equipo de Brasil; cada jugador es una estrella que hace lo que quiere".
*** Este cronista tiene otra idea: los partidos, y no sólo el
MAS, se parecen a un personaje inventado por Graham Green: aquel que cambiaba
a cada rato de habitación para dormir, en la creencia de que así
podía vivir por más largo tiempo.
*** Se puede afirmar que, en un primer efecto en Aragua del acuerdo MAS-Chávez,
la reelección del gobernador Didalco Bolívar se hace enteramente
blindada; no tiene flancos vulnerables. Y tampoco opositores temibles. Sin
embargo, esa alianza crea por lo menos una preocupación: ¿cómo
queda Copei y su alianza regional con el MAS? Observo que la opción
política más utilitaria que le queda a Copei, para resolver
la nueva situación planteada, es seguir resteado con la candidatura
del gobernador Bolívar. Ponerse a inventar otra cosa no sólo
constituye un esfuerzo inútil, sino que arriesga terminar en disparate.
*** El vicealmirante Gruber Odreman, para facilitar
el acuerdo MVR-MAS y su desarrollo en Aragua, decidió retirar su
candidatura para la gobernación en este estado. Pero se lanzó
en Miranda donde seguramente se le unirá el apoyo masista. No lo
pierdan de vista, porque dará que hablar en Miranda.
*** El proverbio sentencia que no hay mal que por bien no venga, y Justo
López, después de todo ese esfuerzo por convertir a Migdalia
García en candidata a gobernadora, terminó echado del primer
puesto de la lista de Copei para diputados al Congreso. Y, miren lo que
son las cosas, quien lo saca del primer puesto es, precisamente, Migdalia
García.
*** Alguien explica: Migdalia García, en verdad,
nunca creyó que sería candidata a gobernador. Las cuentas
no le daban. Así que su verdadero objetivo fue siempre encabezar
la lista verde de diputados al Congreso, y en esa dirección jugó
con inteligencia y habilidad. Eso lo sabía todo el mundo, menos Justo
López.
*** No sé qué cosa mala le habrán hecho los Salas
al empresario Fadel Muci, pero su odio es inmenso. Durante su proclamación
como candidato de los partidos, los partidos AD y Copei, estrenó
una promesa de muerte. Dijo que freirá pollo en noviembre y gallo
en diciembre. Y uno debe aceptar que, como único programa de gobierno
que ofrece a los electores de Carabobo, esa amenaza es de antología:
puede inscribirse como la mejor cooperación del mes a la decadencia
del discurso político.
*** La última: Donald Ramírez tiene tres años denunciando
un pacto macabro entre Alfaro y Caldera. Y cuando anunció la línea
de deslinde político, dijo que Alfaro y AD eran el partido de gobierno.
Ahora nos dice que los candidatos del gobierno no es Alfaro sino Chávez
y Salas Römer. El proverbio popular es comprensible: el miedo es libre.
*** Salas Römer promete desplazar a Chávez
en tres meses. Entiendo que hasta ahora sus pronósticos se han cumplido.
Predijo primero que en mayo los candidatos estarían parejos en las
encuestas. Acertó. Luego dijo que superaría a Irene Sáez.
Y acertó, porque ya está en segundo lugar. Ahora viene la
promesa siguiente: sobrepasar a Chávez. Y ya en la encuesta de Internet
lo logró: la encuesta Internet le asigna a Salas Römer 32,1
por ciento; sigue Chávez, con 27,7 por ciento; Sáez con 21,4
por ciento; Alfaro 6,5 por ciento; Fermín 3,3 por ciento.
*** Pienso que Salas Römer jugó bien y ejecutó mejor
cuando alejó un apoyo de Convergencia a su candidatura. En este momento
ese apoyo, como dicen los médicos, es contraindicado: Salas habría
quedado como el candidato del gobierno. Y eso es demasiado peso. Ahora,
y en lo que podría hacer más utilitaria la jugada de Salas
Römer, no es improbable que Convergencia termine apoyando la candidatura
de Alfaro Ucero y convertirla en candidatura de gobierno, como lo es. Por
eso Salas Römer, más astuto, prefiere el apoyo de Caldera, que
es otra cosa.
*** No sé por qué, pero cada vez que escucho a un jefe
de AD denunciando corrupción o acusando a alguien de corrupto se
me viene a la cabeza la historia popular del cachicamo que llama conchudo
al morrocoy. Pienso, en verdad, que algunos denunciantes, antes de denunciar
algo, deberían primero verse en un espejo. Con toda seguridad, no
armarían tanta bulla.
*** La ministro de la Juventud Pilarica Romero aceptó pelearle
a Enrique Mendoza la gobernación de Miranda. Pero también
deberá batirse contra el vicealmirante Gruber Odreman, candidato
a gobernador del MVR. Para esa batalla Pilarica cuenta con el apoyo de una
alianza que puede repetirse en otras partes: Convergencia-AD.
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