El Papa recibió al presidente sudafricano,
Nelson Mandela
Juan Pablo II arriba hoy a Austria sumida
en una crisis de la Iglesia
Viena, junio 18.- El Papa Juan Pablo II visitará del 19 al 21
de junio Austria, país donde tan sólo un 14 por ciento de
la población va regularmente a misa y cuya Iglesia pasa por una crisis
atribuida a la política vaticana de nombramientos de obispos.
El llamado "caso Groer", sobre los supuestos abusos sexuales
a niños y jóvenes religiosos cometidos por el ex arzobispo
de Viena Hans-Hermann Groer, pone en entredicho, según una opinión
muy difundida entre las bases, la estrategia del Vaticano de nombrar a obispos
nuevos sin consultar suficientemente al Episcopado local y a los fieles.
El anciano Cardenal sigue creando un ambiente de crispación entre
los que se esfuerzan por que el Papa tenga una acogida cordial y exista,
dentro de lo posible, una participación multitudinaria de la población
en su visita.
Causa inquietud, por ejemplo, la posibilidad de que Groer, depuesto por
el Pontífice de sus últimas funciones después de un
largo proceso de revelaciones en la prensa y de las investigaciones realizadas
por un delegado del Vaticano, regrese de su exilio cerca de Dresde (Alemania)
para sentarse a la derecha del Papa ante todo el país.
En los últimos diez años, el número de católicos
en Austria ha bajado del 80 al 76 por ciento, más del 90 por ciento
de la población aboga por admitir a los hombres casados al sacerdocio,
y el 90 por ciento de la población total y dos tercios de los católicos
practicantes se expresan por la consagración de mujeres.
Tercera visita del Papa a Austria
Debido al gran interés con que se espera la tercera visita a Austria
del Papa (tras las de 1983 y 1988), en los vecinos países del Este
se han fletado autobuses para traer a los fieles de la República
Checa y Eslovaquia, donde prevalece una línea más conservadora
del catolicismo.
En el primer día de su visita, Juan Pablo II oficiará una
misa en la Catedral de Salzburgo, donde reside uno de los obispos conservadores
de Austria, Georg Eder, y al día siguiente celebrará una al
aire libre en Sankt Poelten.
Esta ciudad, capital de Baja Austria, es la diócesis de Kurt Krenn,
el Obispo más controvertido del país por sus posturas archiconservadoras,
en abierta polémica con los sectores más progresistas como
el que representa el presidente de la Conferencia Episcopal, Johann Wéber.
Las beatificaciones, el último día de la visita, en la
Plaza de los Héores de Viena, junto al Palacio Imperial, de tres
personalidades de la Iglesia austriaca reflejan algunas líneas maestras
del pontificado del Papa polaco.
Monja decapitada por los nazis
Uno de los próximos beatos es sor Restituta Kafka, valiente monja
decapitada bajo el régimen nazi por su resistencia al fascismo, a
la que se atribuye la frase "a una vienesa no se la puede hacer callar".
Además, se elevará al honor de los altares al padre Anton
Maria Schwartz, "apóstol de los trabajadores" de principios
de este siglo, que promovió la formación de los jóvenes
trabajadores indigentes, reivindicó la jornada laboral de ocho horas
y el domingo libre, y creó las primeras bolsas de trabajo.
El Papa recibió al presidente sudafricano Mandela
El Papa Juan Pablo II recibió este jueves al presidente sudafricano
Nelson Mandela, con quien mantuvo una reunión de 25 minutos.
"Qué honor es para mí volver a encontrar a Su Santidad!",
dijo Mandela, de 79 años, mientras se aproximaba al Pontífice
en un corredor frente a la biblioteca papal.
"Bienvenido al Vaticano", respondió el Papa mientras
se daban la mano.
Juan Pablo II había condenado durante la década de 1980
el sistema de segregación racial que regía en Sudáfrica,
cuyos dirigentes habían enviado a Mandela a prisión durante
27 años. Cinco meses después de ser dejado en libertad Mandela
vino al Vaticano, y luego de ser electo presidente en 1994 recibió
al Papa en su país.
Tras el encuentro de este jueves Mandela le deseó al Papa, de
78 años, "una larga y saludable vida". (EFE)
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