Por la oposición nacional comunista de la
Duma
Inician proceso para lograr destitución
de Boris Yeltsin por arruinar economía del país
Moscú, junio 18.- La oposición nacional-comunista de la
Duma (Cámara de Diputados de Rusia) dará este viernes, el
pistoletazo de salida al procedimiento de destitución legal del presidente
ruso, Boris Yeltsin, por haber llevado el país a la quiebra.
El debate fue incluido en la agenda de la sesión plenaria a instancias
de la fracción comunista y sus aliados, que apoyaron sus acusaciones
contra Yeltsin con las firmas de 217 diputados, 67 más de las necesarias.
La Duma, debe decidir la creación de una Comisión especial
de quince diputados, proporcionalmente con la representación de las
fuerzas políticas en la cámara, que se encargará de
estudiar las acusaciones contra el jefe del Estado.
A diferencia de anteriores intentos de destituir a Yeltsin, argumentando
su supuesta incapacidad física y mental para ejercer el cargo, ahora
la oposición pretende hacerlo acusándole de socavar el Estado
con su gestión "incompetente" y "criminal".
La Constitución rusa, hecha a la medida de Yeltsin y aprobada
tras la disolución a cañonazos del Parlamento en 1993, prevé
la destitución del jefe del Estado, si contra él se prueban
cargos de "alta traición u otros delitos graves".
Pero el procedimiento previsto es tan complicado y poco claro que, en
opinión de muchos, tiene escasas perspectivas de prosperar y ofrece
a sus autores la mera satisfacción moral de humillar al mandatario
ruso.
El "impeachment" o destitución arranca con una acusación
apoyada por al menos un tercio de la Duma, que debe ser reconocida como
fundamentada por la Comisión de la cámara y volver a aprobarse
por dos tercios de los diputados.
Después, el Tribunal Supremo, ha de ratificar la acusación
y la Corte Constitucional reconocer que la Duma no violó en ningún
momento el procedimiento previsto por la Carta Magna.
Por último, la destitución puede prosperar si obtiene el
respaldo de los dos tercios del Consejo de la Federación o Senado,
integrado por los dirigentes de las 89 Repúblicas y regiones de Rusia,
altamente dependientes de las subvenciones del Gobierno central.
La oposición, con bastante seguridad, reunirá los 226 votos
necesarios para formar la Comisión parlamentaria, pero dudosamente
conseguirá los 300 apoyos para ratificar la acusación.
Los comunistas, respaldados por sus aliados de los partidos Agrario y
Poder Popular, reúnen unos 210 votos, pero tienen la promesa de apoyo
de los 51 diputados del grupo Liberal Democrático del "ultra"
Vladimir Yirinovski.
Yirinovski, a quien nadie considera opositor pues en definitiva siempre
acaba haciendo el juego al Kremlin a cambio de concesiones y prebendas,
al mismo tiempo gusta pescar en río revuelto para después
vender más caro sus votos, de modo que es muy probable que apoye
la formación de la Comisión.
El Partido, oficialista Nuestra Casa es Rusia (NCR), calificó
el intento de destituir a Yeltsin de "acción política
de la oposición" y anunció que votará en contra
de constituir la Comisión.
Por último, el Partido liberal Yabloko, considerado por la prensa
independiente como la única fuerza de oposición sería
al poder actual, anunció que votará a favor de formar la Comisión,
pero por razones propias.
YELTSIN RECIBIO AL EX PRESIDENTE DE EE.UU., GEORGE BUSH
El líder ruso, Boris Yeltsin, se atribuyó este viernes
el mérito de haber puesto fin a la guerra fría con su política
de acercamiento a EE.UU., al recibir en el Kremlin al ex presidente norteamericano
George Bush.
"Nosotros abrimos el "telón de acero" y sentamos
las bases del fin de la guerra fría", dijo Yeltsin a Bush, quien
se encuentra en Moscú en visita privada.
Yeltsin, ni siquiera mencionó a su rival, el ex presidente soviético
Mijail Gorbachov, cuya política de apertura en la Urss y de diálogo
y desarme con EE.UU., durante el mandato de Ronald Reagan hizo posible la
caída del muro de Berlín y alejó los temores de una
conflagración nuclear. (EFE)
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