Nueva Zelanda, abril 3.- Pescadores de la Antártida capturaron un calamar poco común y peligroso con ojos del tamaño de platos y decenas de afilados ganchos para atrapar a sus presas, anunciaron ayer científicos de Nueva Zelanda.
El gigantesco calamar, del sexo femenino, es el segundo (e intacto) ejemplo conocido de este tipo de "monstruos" marinos cefalópodos, dijo el biólogo marino Steve O'Shea, del Museo Nacional de Nueva Zelanda.
"He visto 105 calamares gigantes, pero ver uno como éste es algo sensacional", dijo O'Shea a Reuters.
Un barco pesquero capturó el calamar de 150 kilogramos en el subantártico Mar de Ross, a unos 3.600 kilómetros al sur de Wellington.
El calamar estaba alimentándose de una especie de pez que llega hasta dos metros de largo, cuando fue capturado. Estaba ya muerto cuando fue remolcado hasta el barco, y sus restos permanecen ahora en el Museo Nacional de Nueva Zelanda.
El cuerpo del calamar colosal es más grande que el del calamar gigante, que puede pesar hasta 900 kilos en la plenitud de su crecimiento, pero los tentáculos de un calamar gigante pueden llegar a medir hasta 13 metros de largo, en comparación con los cinco metros del ejemplar capturado.
Las comparaciones son difíciles, debido al ambiente hostil en que se desarrolla el calamar gigante y la rareza del calamar colosal. Cinco de seis descubrimientos previos habían sido sólo pedazos hallados en los estómagos de ballenas capturadas.
MAS PELIGROSOS
La bióloga estadounidense Kat Bolstad dijo que el calamar colosal es más peligroso que el calamar gigante, el mítico monstruo de las profundidades que atacó al submarino "Nautilus" del Capitán Nemo en la novela de Julio Verne "Veinte mil leguas de viaje submarino".
"Este es un animal muy agresivo y se mueve rápidamente. Si caes al agua en sus cercanías, tendrías un problema grave", dijo Bolstad.
El calamar colosal encuentra la comida resplandeciendo en las oscuras y profundas aguas, alumbrando a sus presas con sus enormes ojos, los más grandes del reino animal, pero es su "armamento" lo que más distingue al calamar colosal de su primo gigante.
Sus ocho brazos y dos tentáculos cuentan con hasta 25 dientes como ganchos -profundamente enraizados en su musculatura y capaces de rotar 360 grados-, al igual que las ventosas para evitar que sus presas escapen.
Los ganchos no sólo sirven para sostener a los peces, disponiéndolos para sus dos picos (similares a los de un loro), sino que también puede usarlos para defenderse incluso de ballenas hambrientas, informó O'Shea.
Se pensaba que esta especie, cuyo nombre científico es 'mesonychoteuthis hamiltoni', vivía a por lo menos un kilómetro de profundidad en las aguas heladas de la Antártida, pero este espécimen hallado hace 15 días estaba cerca de la superficie.
O'Shea dijo que este descubrimiento plantea nuevas interrogantes sobre qué otros tipos de vida marina puede haber en las profundidades del océano.
"Sabemos tan poco del ecosistema marino en general. Si se descubren animales como éste, ¿qué tendremos a 3.000 metros de profundidad?, ciertamente no lo sabemos", expresó O'Shea. (Reuters).