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Cuba amenaza con la fuerza para poner fin
a secuestro de barco
La Habana, abril 3.- Cuba usará la fuerza para acabar
con el secuestro de una embarcación que transporta pasajeros entre
distintas comunidades que bordean la Bahía de La Habana si los asaltantes
ponen en peligro la vida de los rehenes, advirtieron el jueves las autoridades
de la isla.
"Se usará la fuerza
si la situación de los rehenes se hace crítica", manifestó
el escueto comunicado oficial en alusión a las casi 50 personas que
se encuentran en la nave remolcada desde aguas internacionales al puerto
de Mariel, después de que el miércoles fuese asaltada por
hombres armados que querían llegar a Estados Unidos.
Al mediodía de ayer, la nave -- de 15 metros de
eslora y 5 metros de ancho -- seguía en poder de los atacantes.
Cuba indicó que se trataba de un grupo de entre
ocho y 10 hombres violentos, con antecedentes penales y escaso nivel de
alfabetización.
El presidente Fidel Castro se presentó en el puerto
pero no realizó comentarios. Se veía a decenas de funcionarios,
bomberos y vehículos oficiales en las cercanías.
Según un comunicado del gobierno, los secuestrados
liberaron a tres rehenes -- dos mujeres y un hombre -- "en condiciones
delicadas de salud".
El transbordador se quedó sin combustible en aguas
internacionales el miércoles. Los secuestradores al parecer accedieron
a ser remolcados a aguas cubanas debido al clima y las aguas turbulentas,
pero mantenían el control de la embarcación e insistían
en que se les dé combustible para llegar a Estados Unidos.
Se trata del tercer ataque a naves cubanas en menos de
dos semanas por personas que buscan emigrar a Estados Unidos.
El 19 de marzo, seis secuestradores armados con cuchillos
desviaron un avión DC-3 hacia Cayo Hueso. Doce días después,
un hombre con una granada llevó un avión AN-24 también
a Cayo Hueso.
La noche del miércoles, el jefe de la Oficina de
Intereses de Estados Unidos en La Habana, James Cason, hizo leer un inusual
mensaje a los cubanos en el cual les pidió no secuestrar más
aparatos.
"Tales actos son violaciones extremadamente graves
de las leyes internacionales y de la leyes de los Estados Unidos",
expresó el comunicado.
Cason advirtió que los secuestradores serán
duramente condenados en Estados Unidos y no se les permitirá quedarse.
También dejó claró que la resolución de esta
nueva crisis corresponde a Cuba, ya que es el gobierno cuya bandera porta
la nave.
La isla culpa sistemáticamente al gobierno de Washington
de promover la emigración ilegal al garantizar la residencia estadounidense
a cualquier cubano que llegue a suelo de Estados Unidos. (AP)

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