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Declaración
de Angel Ciro Pedreáñez sobre lo ocurrido en Fuerte Mara fue
grabada la noche anterior a su deceso
Un sujeto en la puerta de la celda prendió
candela "con un tubo"
Valencia, mayo 4 (Omar
Bravo/Fotos: Cortesía diario Panorama/Monitor TV).- "Me estaba
quedando dormido. Como a golpe de la una y media, una y veinte, más
o menos. Entonces se aparece un coño en la puerta, ahí, y
prendió ahí, con un tubo, candela, o así. Y se prendió
la colchoneta y toditos nos levantamos y agarramos las colchonetas; pero
estaban demasiado prendidas ya, se prendió demasiado rápido
y por eso nos quemamos toditos".
Esto declaró el lunes 3 de mayo a las siete de la
noche, 18 horas antes de morir, ayer martes 4 a la una de la tarde, el soldado
µngel Ciro Pedreáñez, víctima de un incendio
provocado por alguien alrededor de la 1:30 de la madrugada del martes 30
de marzo en una celda de castigo del Fuerte Mara, en el estado Zulia, donde
ocho efectivos de tropa del Ejército sufrieron quemaduras, que han
causado la muerte de dos de ellos.
La declaración fue grabada por el abogado de la
familia Pedreáñez, Morly Uzcátegui, quien acompañó
al padre del soldado a la visita del lunes tres, que les permitieron hacer
a las siete de la noche. La grabación fue difundida ayer por canales
de televisión privados.
LA VOZ DE PEDREAÑEZ
"Estábamos todos
acostados pero estábamos así despiertos, así cantando
vallenatos, y ahí, rancheras. Entonces yo estaba entre dormido. Me
estaba quedando dormido. Me estaba quedando dormido. Como a golpe de la
una y media, una y veinte, más o menos. Entonces se aparece un coño
en la puerta, ahí, y prendió ahí con un tubo candela,
o así. Y se prendió la colchoneta y toditos nos levantamos
y agarramos las colchonetas pero estaban demasiadas prendidas ya, se prendió
demasiado rápido y por eso nos quemamos toditos. Y entonces ahí
empezamos a gritar como unos locos: 'Eyyy, sáquennos, sáquennos
de aquí!' Entonces el candado no lo podían abrir. Entonces
vino uno ahí y nos abrió. Nos quedamos como veinte minutos,
casi media hora, para que la ambulancia viniera. Vino la ambulancia, nos
embarcaron ahí a dos; y toditos; nos embarcaron a todos. Más
adelante venía llena la del hospital militar. Pasaron tres para el
hospital militar. Yo quedé con la del Ejército; yo quedé
con uno gordito él. Entonces ahí llegamos al hospital militar,
nos bajaron, nos inyectaron, y eso. Nos volvieron a montar en una ambulancia
y nos trasladaron al Hospital Central. Allá no más, que fue
cuando me estaban curando".
EL INFORME MDDICO OFICIAL
El doctor Crispín Marín, gerente Médico
del Hospital Coromoto de Maracaibo, donde estuvo recluido Pedreáñez
desde el 30 de marzo hasta ayer 4 de mayo, leyó la siguiente declaración
sobre la causa del deceso: "Ayer falleció µngel Ciro Pedreáñez,
quien había ingresado a esta institución el 30 de marzo pasado
con quemaduras de segundo y tercer grado en cerca del 50 por ciento de la
superficie corporal. El fallecimiento ocurrió a la 1:00 p.m. en la
Sala Quirúrgica de la Unidad de Quemados, cuando se le practicaba
la curación e injerto que le correspondía según el
plan establecido. Se produjo un paro cardíaco, y a pesar de las maniobras
de resucitación cardiopulmonar, con la actuación de intensivistas,
cardiólogos y cirujanos, no hubo recuperación del ritmo cardíaco
normal. Luego de más de una hora, aproximadamente, de dichas maniobras,
se declaró muerto al paciente".
Se le preguntó sobre el hecho de que el paciente
falleciera después que se había estado anunciando que venía
recuperándose, a lo cual Marín contestó que "lo
uno no es incompatible con lo otro. Las condiciones del señor Pedreáñez
venían mejorando. Sin embargo, durante la intervención quirúrgica,
el paciente presentó un paro cardíaco".
También dijo: "Nunca quise afirmar que estuviera
fuera de peligro, puesto que su condición siempre fue muy delicada".
ENDER PEDREAÑEZ: "A MI HIJO LO MATARON"
La primera reacción
del padre del soldado, Ender Pedreáñez, tras enterarse de
la noticia "por televisión", fue la siguiente: "Está
muerto, mi hijo anoche estaba bien, mi hijo había mejorado una barbaridad.
Yo desconfíé de los militares y del gobierno de turno, es
un vandalismo lo que han hecho aquí. Estábamos almorzando,
vamos regresando de almorzar y mi hijo está muerto. Lo mataron, a
mi hijo. Esto no puede ser. No, nada. "Que le dio un infarto, que le
dio un paro". Pero yo no creo, no creo en nada de eso, a mi hijo lo
mataron. No bien ayer estaba bien, anoche hablo el abogado con él
y estaba muy contento. Primer día que lo vi bien, el mejor día
de todos, esto no puede ser. Mi hijo estaba bien ayer, anoche habló
con el abogado de 7 a 8 de la noche y estaba bien.
La madre del soldado, Elsa Mendoza de Pedreáñez,
en medio del llanto, sólo pudo decir: "Mi hijo estaba bien,
yo lo vi ayer, mi hijo estaba bien".
Ender Pedreáñez, entonces, gritó:
"Delincuentes, asesinos, sangrientos. No puede ser esta verga, chico.
Sinceramente, esto no puede ser, matando jóvenes, matando familias
jóvenes, un muchacho que estaba empezando a vivir. Hasta los bomberos
han dado un resultado y un informe. Si yo digo que lo mataron, porque las
autoridades, los militares, todo el tiempo han estado locos por entrar a
la habitación donde estaba mi hijo, todo el tiempo, no puede ser.
No sé si hoy entraron a la habitación, yo no sé nada,
uno no sabe nada; entran por detrás, entran escondidos; pero todo
el tiempo, con ese seguimiento, que querían entrar a donde estaba
mi hijo y ya entraron, seguro, y lo mataron. Esto es un gobierno dictatorial,
bandolero, satánico, matando gente joven".
LE HICIERON AUTOPSIA EN EL HOSPITAL UNIVERSITARIO DE MARACAIBO
Horas después del deceso, el cadáver de Pedreáñez
fue sacado del Hospital Coromoto y fue llevado a la morgue del Hospital
Universitario de Maracaibo, donde se realizó la autopsia, supuestamente
en presencia de fiscales civiles y militares, jueces zulianos y médicos
de confianza de la familia, dijeron fuentes de prensa del Zulia.
Al anochecer el cuerpo fue entregado a sus padres, que
se lo llevaron a Santa Bárbara del Zulia para el velorio y hoy será
sepultado en el cementerio de esa población.

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