Debido
a que representa un "peligro para la comunidad"
Niegan fianza a 'Simón Trinidad'
en primera audiencia en Washington
Washington Bogotá, enero
5.- El líder de las Farc, Ricardo Palmera alias "Simón
Trinidad", compareció ayer por primera vez ante el juez federal
del Distrito de Columbia, Thomas Hogan, quien consideró que el subversivo
representa un peligro para la comunidad y hay un gran riesgo de que huya
de Estados Unidos, por lo que ordenó su detención sin posibilidad
de pago de fianza.
"Simón Trinidad" escuchó las acusaciones
en su contra a través de un interprete y cuando el juez le preguntó
si tenía alguna pregunta, respondió: "Todo está
perfectamente claro". El dirigente de las Farc estuvo acompañado
por sus dos abogados, quienes se reunieron con él por primera vez
desde que llegó a Washington, el 31 de diciembre. Palmera, detenido
el 2 de enero del 2004 en Quito, deberá comparecer de nuevo ante
Hogan el 9 de febrero próximo.
Según la solicitud de extradición, presentada
en mayo pasado al Gobierno colombiano, 'Simón Trinidad' está
acusado de "importar cinco kilogramos o más de cocaína
a los Estados Unidos". El segundo cargo se desprende del secuestro,
el 13 de febrero de 2002, de los estadounidenses Keith Stansell, Thomas
Howes y Marc Gonsalves, en selvas del sur de Colombia. Los tres fueron tomados
cautivos después que la guerrilla derribase la aeronave en la que
viajaban, la cual realizaba una misión de apoyo a las Fuerzas Militares
colombianas.
El líder de 54 años fue extraditado de una
prisión colombiana con destino a Washington bajo intensas medidas
de seguridad a bordo de un avión del gobierno.
El rebelde fue extraditado después que el presidente
colombiano Alvaro Uribe dio un ultimátum a las Farc para que dejaran
en libertad a 63 rehenes, entre los que se incluyen políticos, militares,
tres contratistas de defensa estadounidenses y un empresario alemán.
Pero las Farc nunca respondieron.
GUERRILLEROS INDULTADOS POR URIBE SIGUEN PRESOS Y ANUNCIAN
HUELGA DE HAMBRE
Al menos 16 de los 23 guerrilleros de las Farc indultados
el mes pasado por el Gobierno de Colombia y que siguen detenidos, anunciaron
ayer una huelga de hambre en la cárcel para exigir al Gobierno que
agilice la orden de libertad.
Los integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (Farc), acusados de delitos diferentes a los de lesa humanidad,
fueron indultados por orden del presidente del país, Alvaro Uribe.
El indulto fue concedido por el mandatario en un gesto unilateral que pretendía
conseguir un acuerdo humanitario para la liberación de 63 personas
que ese grupo tiene secuestradas, entre ellas tres estadounidenses y un
alemán, y decenas de políticos, soldados y policías.
Portavoces carcelarios dijeron que los rebeldes presos en la Penitenciaría
Nacional La Picota acusaron al Gobierno de incumplir la oferta de indultarlos
y dijeron que no comerán hasta que se resuelva la situación.
(AP/EFE)

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