Estiman
que cifra de muertos llegará a 200 mil mientras sobrevivientes se
enfrentan a un desastre sanitario
Más de 150.000 personas en riesgo
de morir por enfermedades en Asia
Los países asiáticos se enfrentan
ahora a toda una secuela de desastres causados por el maremoto: los sobrevivientes
encaran la mayor crisis sanitaria de la historia y ya forman parte de la
llamada "generación tsunami" que, según expertos,
serán aquejados por el trauma psicológico de haber afrontado
esta tragedia. Los niños se llevan las "cifras negras"
de la tragedia, cerca de 50.000 murieron por el maremoto y los que sobrevivieron
están siendo captados por incipientes redes de tráfico infantil
quienes los venden en adopción. La crisis apenas comienza.
Ginebra/ Nueva Delhi, enero
5 (DPA/ EFE/ AP).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) cree
que hay 150.000 personas en el sur de Asia que corren peligro de muerte
por las enfermedades.
"Estamos extremadamente preocupados por la persistente
falta de acceso para cubrir las necesidades básicas", afirmó
en Ginebra el director general de la OMS, Lee Jong-wook. Del total de 5
millones de personas que se vieron afectadas directa o indirectamente por
la catástrofe del 26 de diciembre, hay peligro para 150.000 debido
a las enfermedades infecciosas. Hasta el momento no ha habido ningún
brote de cólera o malaria por ejemplo por el agua en mal estado,
pero la OMS confirmó que sí hay casos aislados en algunos
campamentos de refugiados. En Indonesia, las autoridades reforzaron sus
advertencias sobre el riesgo de una catástrofe sanitaria en las regiones
damnificadas. "Esto será un gran desastre sanitario", dijo
un funcionario del Ministerio indonesio de Salud. "Cólera, disentería
y fiebre tifoidea podrían aparecer a causa de la insuficiente higiene".
La OMS señala que hacen falta 60 millones de dólares
para construir plantas potabilizadoras de agua. La organización ya
ha repartido millones de tabletas para filtrarla, pero pese a ello sigue
habiendo zonas donde está contaminada. Ante esto, un grupo de científicos
suizos propuso potabilizar el agua con el sol. El método consiste
en llenar dos tercios de una botella de plástico transparente con
el agua contaminada y mover su contenido durante 20 segundos, para después
colocarla en posición horizontal en un techo y exponerlas al sol
durante 6 horas. Explicó que los microorganismos patógenos
quedan destruidos por la acción de los rayos ultravioletas y por
el aumento de la temperatura del agua, y que la eficacia del método
aumenta si se pinta de negro la parte inferior de las botellas.
Por otro lado, recientes estimaciones de las Naciones Unidas
señalan que la cifra de muertos por los tsunamis ascendería
a 200 mil.
SOBREVIVIENTES AQUEJADOS POR TRAUMAS
Tras la conmoción inicial
por la devastadora catástrofe natural en el sur de Asia, los sobrevivientes
luchan contra diferentes traumas como complejos de culpa, problemas para
dormir, nervios, agotamiento y ataques de furia. De hecho, en muchas de
las regiones afectadas se necesita con urgencia grandes cantidades de antidepresivos
y ansiolíticos.
DESCARTAN ADOPCION DE HUERFANOS EN ASIA
El Gobierno de EE.UU. desestima por ahora la adopción
de miles de huérfanos por la crisis humanitaria en el sudeste asiático,
pese a la precaria situación que atraviesan debido a los requisitos
que marcan las leyes del país al respecto. Tanto el Departamento
de Estado como la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración
(Uscis) desalentaron la adopción de niños por parte de estadounidenses
como solución "factible" a corto plazo para mitigar la
crisis humanitaria en esa región. Mientras tanto sigue el temor de
que las pandillas de traficantes de niños exploten el caos ocasionado
por el tsunami, y se han aplicado restricciones de salida en los países
de los menores de edad. Esta semana se distribuyeron por varias zonas de
Indonesia avisos de ofertas de niños para la venta, ya sea como mano
de obra esclava o para su explotación sexual.
COLIN POWELL: "NUNCA VI NADA IGUAL"
Banda Aceh (Indonesia), enero 5 (Reuters).- El secretario
de Estado norteamericano, Colin Powell, observó el miércoles
la devastación causada por el maremoto en el Océano Indico
y dijo que el panorama era más horrible que los efectos de la guerra
que presenció como soldado. "He estado en la guerra y en varios
huracanes, tornados y otras operaciones de ayuda, pero nunca había
visto nada como esto", dijo el ex jefe militar estadounidense tras
sobrevolar la devastada costa norte de Sumatra, la más cercana al
epicentro del maremoto. "No puedo ni imaginar el horror que sufrieron
familias y todas las personas que oyeron este ruido aproximándose
y después vieron sus vidas arruinadas por esta ola", agregó.
Powell, de 67 años, cumplió dos períodos de servicio
en Vietnam durante su carrera militar de 35 años.

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