2005
fue un año positivo
Cooperativas del litoral carabobeño
viven un momento decisivo
Puerto Cabello, enero
20 (Pausides Rodríguez/Fotos: Andis Silva).- A juicio de Jackeline
Montaner, el movimiento cooperativo del litoral carabobeño vivió
en 2005 un buen momento, con una potencial generación de seis mil
puestos de trabajos, "pero presenta algunas debilidades que en muy
corto tiempo deben ser subsanadas, para que estas organizaciones se conviertan
en una sólida fuente de empleo e ingresos entre quienes han escogido
esta actividad económica como forma de vida".
Montaner es la presidenta de la Asociación Cooperativa
Fray Lucas (Asocofraylucas), fundada en 2001 para prestar asesoría
contable y de asistencia a organizaciones similares, iniciándose
con una cartera de cinco clientes, que en apenas cuatro años aumentó
a 150.
Asocofraylucas es una organización que trabaja con
abogados, licenciados en administración, contadores y auxiliares
de contaduría, lo que le da suficiente aval a su presidenta para
abordar el tema del movimiento cooperativo en Puerto Cabello, su potencial,
limitaciones y perspectivas.
Montaner diferencia las organizaciones cooperativas en
tres grupos; las que se fundaron antes de la aprobación del paquete
de leyes habilitantes, las que se crearon al calor de los sucesos registrados
entre diciembre de 2002 y abril de 2003, y las que han sido propiciadas
directamente por el sector oficial, a través de la Misión
Vuelvan Caras, programa social dirigido a la población desempleada
económicamente activa, consistente en la capacitación y organización
de estas personas, con posibilidades de acceso a financiamiento.
Según sus estimaciones, en los últimos años
en la zona se fundaron más de 400 agrupaciones constituidas por mano
de obra calificada o por profesionales emprendedores, que hasta hace poco
presentaban dificultades en la obtención de créditos y de
contratos. "Esto debido a problemas en la documentación o por
indisponibilidad de capital de trabajo, a pesar de la existencia de programas
crediticios del Gobierno nacional, así como de financiamiento por
parte de la banca privada".
Recordó Montaner que un buen porcentaje de estas
cooperativas que se fundaron estimuladas por el llamado del presidente Hugo
Chávez a la población a constituirse en este tipo de organizaciones,
se quedaron el camino; esto debido a que el cooperativismo, si bien necesita
del apoyo oficial para su consolidación, requiere de un proceso de
formación que va más allá de solventar un problema
de empleo, porque se fundamenta en valores tales como ayuda mutua, esfuerzo
propio, responsabilidad, participación, igualdad, equidad, solidaridad,
honestidad, transparencia y compromiso.
"Hasta mediados de año, en la zona hacían
vida una buena cantidad de grupos cooperativos, que a pesar de no haber
podido explotar la actividad económica para las cuales fueron creados,
sus socios apelaron a esos valores en espera de una oportunidad para incorporarse
al desarrollo económico de la costa carabobeña y muy paulatinamente
comienzan a ver los frutos de tanta tenacidad".
ES NECESARIO SUPERAR DEBILIDADES
Una de las debilidades que Jackeline Montaner identifica
en las organizaciones cooperativas de reciente data es que en su proceso
de constitución se ha hecho énfasis en los aspectos legales,
contables y de capacitación en determinado oficio; sin embargo, se
ha descuidado lo que tiene que ver con la formación y esencia del
cooperativista.
"Quien pertenece a una organización de este
tipo, debe estar claro en que debe cultivar una serie de valores fundamentados
en la cooperación, trabajo en equipo, tenacidad, honestidad y estar
preparado mentalmente para el sacrificio y la paciencia".
Advirtió Montaner que aquí es donde el sector
oficial debe jugar un papel determinante, propiciando la constante realización
de talleres, que en el mejor sentido de la palabra adoctrinen e inculquen
estos valores entre quienes creen que el cooperativismo puede ser su forma
de vida.
Como una recomendación
muy particular, sugirió que así como determinada empresa del
Estado le exige ciertos documentos y garantías a los grupos cooperativos
para asignarle un contrato, también le debe pedir a sus socios la
certificación de que constantemente están realizando cursos
de formación cooperativista.
En tal sentido, resaltó que las cámaras municipales
de Puerto Cabello y Juan José Mora están en deuda con el movimiento
cooperativo de la zona al no dotar a sus entidades con una Ordenanza que
sintonice el decreto con fuerza de Ley Especial de Asociaciones Cooperativas
con la realidad y condiciones de cada uno de estos municipios.
Asimismo recordó que pesar que este decreto con
fuerza de Ley, vigente desde el año 2001, establece un trato preferencial
por parte de las instituciones del Estado en cuanto a la contratación
de servicios o adquisición de los bienes que produzcan estas organizaciones,
en el litoral carabobeño sigue siendo muy tímido el cumplimiento
de esta disposición por parte de los alcaldes.
Sin embargo, afirmó que, en honor a la justicia
tanto el alcalde del municipio Juan José Mora, José Gregorio
Frías, como el gobernador Luis Felipe Acosta Carlez, al inicio de
sus respectivos mandatos abrieron un registro de cooperativas con miras
a contratar sus servicios a futuro, lo cual progresivamente han venido haciendo.
También resaltó que la Ley Especial de Asociaciones
Cooperativas fue promulgado dentro del paquete de 41 leyes habilitantes
promulgadas por Gobierno Nacional a principios de su gestión y fue
una de las pocas que no provocó ningún tipo de cuestionamiento
por parte de los sectores económicos que por una razón u otra
expresaron sus reservas en torno al contenido y aplicación de éstas.
Sin embargo, y ante el planteamiento según el cual
gran cantidad de cooperativas fundadas recientemente en todo el país,
están alejadas a lo que verdaderamente constituye la esencia del
pensamiento cooperativista, con el riesgo que en un futuro pudieran generarse
condiciones laborales peores a las existencias dentro de las empresas mercantiles
clásicas, Montener señaló que el artículo 40
de la Ley en cuestión prevé los mecanismos de protección
social a cumplir por estas asociaciones, los cuales deben ser estrictamente
supervisados por la Superintendencia Nacional de Cooperativas.
Mencionó que en tal sentido esta Ley prevé
que quienes pertenezcan a este tipo de organizaciones deben cumplir con
un proceso constante de formación que incluye la planificación
y evaluación colectiva de la acción cooperativa cotidiana
y permanente, con la programación de actividades que propician el
desarrollo de valores democráticos, solidarios y participativos y
en consecuencia, mejoras en la calidad de vida de los socios trabajadores.
EXCELENTE RECURSO HUMANO
Aseguró Montaner que dentro de las 125 empresas
asistidas actualmente por Asofraylucas, existen agrupaciones capacitadas
para prestar eficientemente cualquier servicio, desde la recolección
de desechos sólidos hasta la construcción de un edificio,
sin embargo las pocas que han sido contratadas hasta la fecha, únicamente
han conseguido trabajos temporales que medianamente satisfacen las expectativas
de sus asociados.
Recordó que la ley aboga por un trato preferencial
de estos grupos en cuanto a la adjudicación directa y contratación
con el Estado para el suministro de bienes y prestación de servicios,
además y según el caso, la compra de sus productos por parte
de los entes públicos.
-Además -prosiguió- el Decreto 2.847 del
Ejecutivo Nacional, de fecha 9 de marzo de 2004, estableció una serie
de medidas para la asignación de contratos de obras y servicios que
los organismos del sector público están reservados para que
sean ejecutados por organizaciones cooperativas.
Entre estos contratos se encuentran obras civiles menores,
limpieza de centro de operaciones, mantenimiento de áreas verdes,
poda de árboles, mensajería y correspondencia, adquisición
de lencería y piezas de uniformes, limpieza de alcantarillas, organización
de planes vacacionales, transporte de personal, mantenimiento de alumbrado,
alimentación de personal, lavandería, mantenimiento mecánico,
demarcación y señalización vial, bacheo, reparación
de mobiliario y equipos de oficinas, limpieza de playas, vigilancia interna,
recolección y bote de basura y servicio de organización de
fiestas.
Insistió la presidenta de Asofraylucas en la necesidad
que tienen los cooperativistas del litoral carabobeño de una Ordenanza
en sus respectivos municipios para hacer cumplir las leyes y decretos de
alcance nacional "de acuerdo a la realidad y condiciones de cada localidad,
lo que repercutirá en la promoción total y efectiva de esta
actividad económica".

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